Fue redactada por Mariano Egaña después del triunfo conservador de 1830 en la batalla de Lircay.
La constitución se basaba principalmente en las ideas Portalianas, entre las que se destacan:
- Poder concentrado en el presidente, el cual gobernaba por 5 años consecutivos con posibilidad de reelección por un período más.
- Iglesia y estado estaban juntos por lo que se imponía la religión católica como única y oficial del país.
- Solo las personas alfabetas y que poseyeran alguna propiedad o capital invertido en la economía nacional, tenían el derecho a votar en las elecciones.
También se delimitó el territorio chileno desde Atacama hasta el Cabo de Hornos (norte a sur) y desde la Cordillera hasta el Mar Pacífico (este a oeste). Incluyendo a la Isla de Chiloé.
Por último se logró dividir los poderes del estado en 3. El ejecutivo quedaba a cargo del presidente; del legislativo se encargaba el Congreso, el cual se separó en 2 cámaras: diputados y senadores, quitando así el poder concentrado en pocas manos; y finalmente el judicial cayó bajo la función de los Tribunales.